El gigante siderúrgico ArcelorMittal ha decidido suspender el reparto de dividendo hasta que la situación que ha provocado el coronavirus se normalice. La compañía ha cerrado el primer trimestre del año con unas pérdidas de 1.120 millones de dólares (1.035 millones de euros), frente al beneficio de 414 millones de dólares registrado en el mismo periodo del ejercicio anterior. A pesar de ello, sus acciones lideran el Ibex en la apertura, con un repunte superior al 3,5%.

El impacto de la crisis del coronavirus en la economía mundial se ha traducido en una caída de las ventas del 22,6%, hasta los 14.844 millones de dólares, con un descenso del 13,8% en el precio medio del acero y del 10,7% en los envíos.

El resultado de explotación antes de amortizaciones (ebitda) se ha situado en 967 millones de dólares, muy lejos de los 1.652 millones del primer trimestre de 2019, pero por encima de las previsiones de los analistas de Renta 4. En cuanto al beneficio operativo (EBIT), ha pasado de un resultado positivo de 35 millones entre enero y marzo de 2019 a una cifra negativo de 18 millones de dólares.

“La mejora en el comportamiento operativo en el primer trimestre ha sido considerablemente eclipsada por la crisis del Covid-19”, ha señalado Lakshmi N. Mittal, presidente y consejero delegado de la compañía. “Nos hemos movido de forma decisiva para proteger nuestro negocio para hacer frente a un escenario sin precedentes, con un confinamiento económico y social que ha contribuido a una caída significativa de la demanda”, ha añadido.

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El directivo se refiere a los recortes de producción que la empresa ha acometido en sus plantas de todo el mundo. Con este tipo de medidas, ArcelorMittal espera recortar sus costes fijos entre un 25% y un 30% en el segundo trimestre.

Además, el grupo mantiene su plan de desinversión de activos con el que pretende recaudar unos 2.000 millones de dólares para mediados de 2021 y su objetivo de dejar su deuda neta en 7.000 millones de dólares en el corto plazo a pesar del impacto del Covid-19. La deuda neta ha cerrado el trimestre en 9.500 millones, frente a los 9.300 millones de diciembre de 2019.

Dividendo
Ante el escenario de recorte de costes y caída de la demanda al que se enfrenta la compañía, su consejo de administración considera “apropiado y prudente suspender el pago de dividendo hasta que se normalice el entorno operativo”.

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