Portland Universitario

En la delegación Iztapalapa de la Ciudad de México existe la única planta de concreto reciclado. Esta planta recibe residuos de construcción y demolición que estén compuestos por concreto, morteros, tabiques, bloques, adocretos, arcillas, etcétera.

Los RCD (Reutilización de residuos de construcción y demolición) son sometidos a un trabajo de separación en el que manualmente quitan otros tipos de elementos que también pudieran llevar, como madera, papel o vidrio, además de que pasan por bandas que separan el acero y otros residuos metálicos con electroimanes.

Una vez separados perfectamente, lo residuos son triturados y llevados a diferentes granulometrías. La planta de concreto reciclado genera dos productos importantes. Uno es el material de residuo proveniente de concreto hidráulico y otro conocido como residuo mezclado o “todo en uno”.

El primero está compuesto por residuos de concreto (proveniente de la demolición de edificios, casas, banquetas, sobrantes de concreto, etcétera). El segundo está integrado por residuos cerámicos, yeso, adoquines y tabique rojo, entre otros. Esta clasificación se hizo de acuerdo con la Norma Ambiental para la Ciudad de México NADF-007-NRAT-2013.

En el laboratorio de la doctora Ávalos Rendón trabajan con muestras de residuos de concreto hidráulico y del conocido como “todo en uno”.

Residuos como material de adición
Una vez que tienen el material lo caracterizan para saber qué fases minerológicas potenciales constituyen a estos residuos; a través de difracción de rayos X, identifican cuál es su composición química y, por medio de microscopia electrónica de barrido, conocen su morfología.

Asimismo, realizan pruebas mecánicas para saber si estos materiales presentan propiedades puzolánicas, es decir, que en presencia de humedad los RCD sean capaces de que al entrar en contacto con el agua y el hidróxido de calcio (producido por el cemento Portland hidratado) se endurezcan y la confiera resistencia al material.

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Uno de los objetivos de este proyecto también es identificar si los RCD podrían ser utilizados como materiales adicionantes para sustituir parcialmente al cemento portland. Después de realizar el análisis de ambos residuos (el de concreto hidráulico y el “todo en uno”) encontraron que ambos muestran buenas propiedades puzolánicas. Por lo tanto, el siguiente paso de la investigación fue modificarlos físicamente.

“Se realizaron diversos experimentos considerando diferentes granulometrías o tamaños de grano de ambos RCD, pero se observó que cuando teníamos menor área superficial en los materiales las propiedades cementicias y de resistencia mecánica disminuían, por lo que fue necesario realizar la modificación de los materiales mediante tratamientos físicos”, explicó la doctora Ávalos Rendón.

Por lo tanto, disminuyeron el tamaño de la partícula a través del proceso de tamizado y en algunos casos tuvieron que triturar más el grano hasta que tuviera una apariencia similar a la ceniza. Posteriormente combinaron diferentes porcentajes de cemento portland con los residuos de construcción y demolición, como material sustituyente.

“Realizamos diferentes diseños de mezclas del nuevo concreto con diferentes porcentajes de RCD y cemento portland como materiales cementantes. Se mantuvieron las mismas cantidades de agua, de arena y de grava, y comparamos ya que teníamos un concreto solamente con cemento portland que era nuestro testigo y otros concretos con diferentes contenidos de cemento y RCD modificados físicamente. Los resultados y las resistencias que obtuvimos fueron muy buenos”, destacó.

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La investigadora aclara que el puro RCD no sirve para la construcción, por lo que este proyecto consistió en agregarle al cemento portland una determinada cantidad de estos residuos para que actúen como un material puzolánico y genere un nuevo material, que sería sustentable porque está reincorporando un residuo al ciclo de producción dentro de la construcción.

Fuente: ciencia.unam.mx